Las clases en línea en el Colegio de Ciencias y Humanidades

Revista mexicana de bachillerato a distancia

Experiencias de bachillerato a distancia

Las clases en línea en el Colegio de Ciencias y Humanidades

Benjamín Barajas Sánchez

Online classes at the Colegio de Ciencias y Humanidades

Resumen

La pandemia COVID-19 implicó la suspensión de labores presenciales y el distanciamiento social. Este artículo describe las acciones de la Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para la incorporación de tecnología con el objetivo de dar continuidad a las actividades del ciclo escolar. Una fortaleza fue que el Colegio cuenta con maestros que ya enriquecían su docencia con actividades en línea. Se detalla la colaboración entre el CCH y otras entidades académicas de la UNAM para aprovechar una variedad de recursos durante esta contingencia. Se describe el Programa Emergente de Recuperación de los cursos ordinarios en que se diseñó y usó una cantidad de cursos en línea; el Programa de Asesorías en Línea; el Programa de Apoyo al Egreso, así como el Proyecto de Investigación y de Desarrollo de Nuevos Cursos en Línea que se llevará a cabo con otras instancias universitarias. Se formó a maestros a partir de cursos diseñados exprofeso para que pudieran diseñar sus clases en línea, como el MOOC Cursos en línea: modelo para armar. Se destacan los resultados obtenidos y los retos del CCH ante la llamada “nueva normalidad”.

Palabras clave: Colegio de Ciencias y Humanidades, CCH, bachillerato UNAM, educación en línea, COVID-19, programas institucionales.

Abstract

The COVID-19 pandemic involved suspending face to face activities and promoting social distancing. This article describes the inclusion of technology made by Escuela Nacional Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), one of the high school programs at Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), for activities of the school to continue. The school had the advantage of having teachers who previously enriched their classes with online activities. The article also explains the collaboration between CCH and other academic entities of UNAM, such as its virtual high school, to use a variety of educational resources during the pandemic. An emergent program to recover regular courses was implemented, based on the design and development of a number of online courses, as well as other initiatives such as a program of online tutoring as a means of studying for recovery exams and a program to promote graduation. It also describes a research project that involves the development of another set of online courses and that will be handled by several areas of the University. Professional development for teachers to learn how to develop online courses was offered, such as a MOOC entitled Cursos en línea: modelo para armar. The work ends with a presentation of some results and the challenges that the “new normal” entails.

Keywords: Colegio de Ciencias y Humanidades, CCH, UNAM's high school, online education, COVID-19, institutional programs.

Las actividades presenciales administrativas, de docencia, investigación, extensión académica y recreación se suspendieron en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), el día 20 de marzo de 2020, debido a la emergencia de salud ocasionada por la pandemia de la COVID-19; situación que generó inicialmente en nuestra comunidad un sentimiento de incertidumbre respecto a las condiciones en que se concluiría el ciclo 2019-2020 y, concretamente, el semestre 2020-2.

A la problemática generada por la pandemia, habría que sumar los paros ocurridos en los planteles Azcapotzalco, Oriente y Sur, que se prolongaron a lo largo de tres meses durante el semestre 2020-2, y que produjeron actos de vandalismo en las instalaciones, lo cual ha tenido un costo muy grande para la reparación de los inmuebles, la reinstalación de la conectividad y la reposición de los equipos, especialmente de cómputo, que fueron sustraídos.

En este contexto, se vio afectado el calendario de actividades académicas, por lo cual se ajustó el 12 de mayo, siguiendo las indicaciones de la Comisión de Trabajo Académico del Consejo Universitario y después se organizaron diversas acciones para atender a los alumnos y profesores, quienes habían perdido el contacto entre sí debido a la interrupción de sus tareas presenciales en las aulas y laboratorios y, en consecuencia, se iniciaron los procesos para desarrollar las clases a distancia.

El trabajo anterior fue favorecido porque muchas maestras y maestros ya habían ejercido una especie de docencia híbrida con sus estudiantes, pues les solicitaban actividades en línea para enriquecer las clases presenciales y mantener contacto extraclase; de tal modo que, cuando sobrevino la pandemia, estos docentes fueron los que establecieron comunicación de manera inmediata con sus alumnos, a través de las 10 000 aulas virtuales que se crearon para tal fin.

Sin embargo, hubo un gran número de académicos, aproximadamente 20 %, que no logró vincularse con sus estudiantes y, por este motivo, no pudieron continuar con las actividades en línea; de tal modo que la institución tuvo que crear el Programa Emergente de Recuperación de los Cursos Ordinarios (PERO), que atendió a un promedio de 16 000 alumnos, en 1 102 grupos, quienes no habían accedido a ninguna plataforma de la UNAM, entre otros impedimentos, por la carencia de conectividad o equipo en sus hogares.

El Programa fue muy exitoso, con una acreditación de 66 % de los jóvenes inscritos, quienes —gracias al apoyo de las diversas instancias universitarias, como la CUAIEED y el Bachillerato a Distancia (B@UNAM), que nos ofrecieron generosamente sus recursos digitales y el desarrollo de un importante número de asignaturas ubicadas en sus plataformas— tuvieron otra oportunidad para remontar sus carencias y continuar con sus estudios en el ámbito del bachillerato y también fuera de este; pues muchos de ellos, integrantes de la generación 2018, lograron su pase reglamentado a las escuelas y facultades de la UNAM.

Otro reto importante para el Colegio fue la aplicación de los exámenes extraordinarios EB y EZ que no se habían programado por la interrupción de las labores académicas causadas por los paros y después debido a la pandemia; de modo que se hizo un gran esfuerzo, como nunca en la historia del CCH, para sumar voluntades y aplicarlos en línea, dando un voto de confianza a la seguridad de las plataformas, el buen diseño de los reactivos y la ética de los alumnos; en este caso, fuera de los problemas aislados de conectividad que se resolvieron con el ofrecimiento a los jóvenes afectados de otra oportunidad, cuando se comprobó que hubo fallas en el sistema, el resultado fue muy exitoso.

Otros programas que se instrumentaron de manera virtual fueron el PAE (Programa de Apoyo al Egreso) y el PAL (Programa de Asesoría en Línea), este último con el respaldo fundamental del B@UNAM. Ambos programas han sido bien aprovechados por los alumnos, pues fortalecieron el aprendizaje y propiciaron, en el caso del PAE, que los jóvenes de la generación 2018, con adeudo de hasta dos asignaturas, pudieran continuar con sus estudios profesionales; en el PAE participaron 11 000 alumnos, con la apertura de 468 grupos en línea.

Asimismo, durante el periodo de esta pandemia, se generó un proyecto PAPITT (Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica) bajo el liderazgo de las doctoras Guadalupe Vadillo Bueno y Jackeline Bucio García, con quienes hicimos equipo la maestra Dolores Valle de la Escuela Nacional Preparatoria, el doctor Manuel Suárez Lastra del Instituto de Geografía y el doctor José Luis Palacio Prieto de la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra y el Colegio de Ciencias y Humanidades. Este proyecto consiste en la elaboración, en un lapso no mayor de tres años, de todas las asignaturas de los planes de estudio de la ENP y el CCH en línea, lo cual representa una verdadera revolución para el apoyo a la docencia del bachillerato universitario.

En este contexto, podemos afirmar que, pese a las problemáticas de la pandemia, la comunidad del Colegio se ha fortalecido gracias a la creatividad, imaginación, espíritu de equipo, esfuerzo y trabajo ejercidos de manera solidaria para apoyar las tareas sustantivas de nuestro bachillerato. A este labor han colaborado de manera esencial las autoridades centrales de nuestra Universidad, empezando por el señor rector, Enrique Graue Wiechers; el secretario general, doctor Leonardo Lomelí Vanegas; el doctor Ken Oyama, secretario de Desarrollo Institucional; el doctor Melchor Sánchez Mendiola, coordinador de la CUAIEED; la maestra Ivonne Ramírez Wence, directora general de la DGAE, entre muchos otros que no podemos enumerar por razones de espacio.

Uno de los proyectos emblemáticos de apoyo al bachillerato son los Centros de Acceso a Cómputo, con recursos de la Secretaría de Desarrollo Institucional, que de manera emergente se establecerán en los cinco plateles del Colegio, con un número de computadoras que oscila entre las 400 y 500. Dichos centros contarán con las medidas sanitarias pertinentes y su propósito será ofrecer los servicios de conectividad y uso de los equipos a los estudiantes y profesores que carezcan de estos en sus domicilios, con lo cual se favorecerá a esta población y podremos avanzar juntos, con igualdad de oportunidades, hasta la conclusión de la pandemia.

Desde luego, la “nueva normalidad” a la que se alude contantemente en los medios de comunicación implica que el uso de los recursos tecnológicos, para realizar las actividades de docencia en línea, demanda la formación y actualización de los profesores y también la capacitación de los alumnos, con el fin de afrontar con mayores posibilidades de éxito dicho reto. En este sentido, el CCH diseñó y puso en operación el Programa Emergente de Formación de Profesores en Línea, que en un principio ofreció 20 cursos para el uso de las herramientas tecnológicas aplicadas a la docencia; también, por medio de su Centro de Formación Continua, ha abierto la inscripción a nueve diplomados, los cuales se impartirán totalmente en línea y, para los alumnos, se elaboró el Programa Virtual de Inducción, Información y Orientación Estudiantil que contempla sesiones en línea sobre el Modelo Educativo del Colegio y dos cursos dirigidos a la capacitación de los jóvenes en el uso de las herramientas digitales para el aprendizaje en línea.

A estas labores de formación docente hay que sumar el espléndido curso que preparó B@UNAM “Cursos en Línea: Modelo para Armar”, cuyo propósito es que los profesores logren, después de 20 horas de trabajo, concluir el diseño del curso que van a impartir a lo largo del semestre 2021-1. Hasta el momento sabemos que la inscripción rebasó el número de 900 docentes, entre la ENP y CCH, lo cual nos confirma que la convocatoria fue muy exitosa.

Frente a la nueva normalidad que nos ha impuesto la pandemia y que está influyendo de manera muy decidida en la cultura de la docencia tradicional, trastocada por la irrupción de las nuevas tecnologías, las dependencias universitarias debemos ofrecer a nuestra comunidad las alternativas de trabajo que sean pertinentes, oportunas, que generen empatía con los usuarios y no un sentimiento de impotencia o rechazo a las herramientas digitales. Antes que nada, se debe considerar que estos equipos, plataformas y recursos son un medio para lograr el aprendizaje de los jóvenes, pero nunca un fin en sí mismos. El fin es que los alumnos adquieran los conocimientos y habilidades que proponen los programas de estudio, por lo que la tecnología debe ser un soporte para conseguirlo.

Por estos motivos, en el Colegio tendremos que redoblar esfuerzos para mejorar nuestro Portal Académico, así como los diversos repositorios que cuentan con estrategias y materiales audiovisuales para facilitar la docencia en línea. También tendremos que continuar fortaleciendo nuestros convenios con otras dependencias de la UNAM para aprovechar los recursos que nos ofrecen, que son de gran calidad y han sido pensados para los universitarios. Con todo ello, creemos que ha llegado el momento de asumir esta revolución en la docencia para mejorar nuestras prácticas y refirmar que el Modelo Educativo del CCH sigue más vigente que nunca.

Por último, nos enorgullece compartir el resultado de este ciclo escolar, ya que, pese al tremendo golpe de la pandemia, el Colegio de Ciencias y Humanidades logró un egreso histórico de 73 %, muy por encima de la media nacional; lo cual demuestra que la estrategia seguida, con apoyo de las nuevas tecnologías, rindió sus frutos. Aquí compartimos la pirámide de la trayectoria escolar de la generación 2018:

Generación 2018. Información actualizada al 2020-08-21

Dr. Benjamín Barajas Sánchez

bbarajas45@cch.unam.mx

CCH, Universidad Nacional Autónoma de México

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Revista Mexicana de Bachillerato a Distancia, año 12, núm. 24, marzo-agosto de 2020, revista semestral, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, domicilio: Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México, México, a través de la Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (CUAIEED) y la Dirección de B@UNAM & MOOC, domicilio: edificio de la CUAIEED, primer piso, Circuito Exterior, Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México, México, teléfono 5556 228808, correo electrónico: guadalupe.vadillo@gmail.com. Editora responsable: Guadalupe Vadillo Bueno, Reserva de Derechos al Uso Exclusivo núm. 04-2010- 120613024600-203, ISSN 2395-9800, Responsable de la última actualización de este número: Víctor Manuel Martínez López, Coordinación de Universidad Abierta, Innovación Educativa y Educación a Distancia (CUAIEED), edificio CUAIEED, primer piso, Circuito Exterior, Ciudad Universitaria, Alcaldía Coyoacán, C. P. 04510, Ciudad de México, México. Fecha de última modificación: 31 de agosto de 2020. Los artículos de este portal solo pueden reproducirse con fines no lucrativos, sin mutilaciones, citando la fuente completa y la dirección electrónica. Los artículos firmados son responsabilidad exclusiva de los autores.